Final Fantasy XIV : A Realm Reborn

¡Muy buenas amigos de AlterGamer!

Hoy os voy a hablar de Final Fantasy XIV: A Realm Reborn. La historia de este juego es bastante insólita ya que se trata de una “re-edición” de Final Fantasy XIV, un juego que, debido a una serie de problemas, cerró para volver a pasar a fase de desarrollo y volvió a comercializarse con el nombre de “Realm Reborn” o 2.0 como se le conoce comunmente. Es un juego P2P (Pay to play), es decir, un juego que, además de tener que comprarlo, debes pagar una cuota para jugar. Está disponible tanto para PC como para Ps3 y, en abril de 2014, saldrá para Ps4. Lo curioso es que los jugadores de Pc y PS3 no solo juegan en los mismos servidores si no que puedes jugar con el control de consola en el Pc.

Final-Fantasy-XIV-A-Realm-Reborn-Wallpaper-3

El juego nos lleva al mundo de Eorzea, un mundo que está recuperandose de una guerra acontecida hace cinco años y en la que a punto estuvo de destruirse el mundo por las ansias de conquista de el Imperio. Nosotros encarnamos a un nuevo aventurero que llega a una de las tres capitales para hacerse un nombre y obtener fortuna pero que se ve envuelto en una serie de eventos gracias a un poder inherente que le permite vislumbrar retazos del pasado. Una habilidad muy conveniente que será nuestro nexo de unión con varias fuerzas que nos reclutarán para luchar contra el Imperio y los Primals que ha invocado.

Los summoners no invocan a los grandes G.F/Primals, en su lugar invocan representaciones de estos... Este picachu es la pesadilla de todo tanque.

Los summoners no invocan a los grandes G.F/Primals, en su lugar invocan representacioens de estos… Este picachu es la pesadilla de todo tanque.

Todo empieza, como en cualquier juego del género, por crearnos nuestro personaje. Podemos elegir entre las diversas clases y elegir una de las clases principales que se dividen en Discipulos de la Guerra (Marauder,Pugilist,Gladiator,Archer,Lancer) y los Discipulos de la Magia (Conjurer, Thaumatuge y Arcanist). Comezaremos como viene siendo clásico en los MMOs, visitando a nuestro instructor de clase que nos dará misiones cada cinco niveles. Además, también tendremos la linea principal de misiones que, poco a poco, nos irá desbloqueando todas las funciones del juego y, como no, misiones secundarias típicas. También tenemos otras maneras de ganar experiencia como un Log de caza que nos otorgará experiencia adicional al derrotar a enemigos especificos y, por supuesto, las FATEs, que son más o menos los eventos dinámicos de Guild Wars 2.

El Pugilist/Monk tiene una serie de combos totalmente espectaculares de ver.

El Pugilist/Monk tiene una serie de combos totalmente espectaculares de ver.

La eleccion de nuestra clase es una decisión que no habremos de lamentar en absoluto ya que cuando lleguemos a nivel 10, podremos elegir jugar con cualquier otra clase en el momento que queramos. Esto tiene la obvia ventaja de que con un solo personaje podemos disfrutar de todas las clases y, además, todas las artesanias y habilidades de recolección. Sin embargo, este sistema no solo sirve para poder experimentar con la clase que más o menos nos guste, si no que nos permite conseguir los “Jobs” que son clases especializadas. Cuando llegamos a nivel 30 en una clase y a nivel 15 en otra, podremos desbloquear un job. Por ejemplo, si llegas a nivel 30 de gladiador y a 15 de conjurador, puedes desbloquear el job Paladín. Los jobs son dependientes de la clase principal y suben de nivel con ella y en total suman nueve sub-clases que son bastante reconocibles dentro del mundo de Final Fantasy: Paladín, Warrior, Monk, Dragoon (sí, tienen un ataque con salto desde el aire), Bard, White Mage, Black Mage, Summoner y Scholar. Cambiar de clase es tan sencillo como cambiar el arma que llevamos equipada, y esto incluye las clases de crafteo y de recolección; equipandonos una herramienta, cambia nuestra clase a la artesania correspondiente, y, gracias a los Sets de equipo, lo podemos hacer con un solo click.

El diseño de personajes y escenarios es espectacular.

El diseño de personajes y escenarios es espectacular.

El problema viene cuando queremos subir una segunda o tercera clase, ya que las quests no son repetibles y nos quedamos casi a la deriva. Lo que la gente suele hacer para subir clases de combate, es ir a FATEs de forma masiva (algo que a nivel 45-49 tienes que hacer sí o sí, ya que apenas hay misiones), completar los logs de caza de cada clase y, por supuesto, las misiones especificas de cada clase, cada cinco niveles. En este momento es donde entran una serie de misiones llamas “Leves” que son, efectivamente, misiones cortas que dan mucha experiencia. Éxisten Leves tanto de combate, como de recolección y de artesanias por lo que puedes subir lo que quieras haciendo Leves… el único problema es que no son infinitas: Te dan un punto de Leve cada 9 horas. Admito que no he hecho muchas ya que me han recomendado que las guarde para subir las profesiones de recolección, aunque actualmente tengo más de 80 y, según me han contado con dos o tres Leves, subes un nivel de artesania. También hay un bonus extra si estás subiendo una clase adicional ya que tienes un % de experiencia extra en función de tu clase más alta, por lo que, si tienes una clase a nivel 50, el actual máximo, es más sencillo subir de nivel.

Un evento promocional de FFXIII nos ha permitido luchar codo con codo con Lighting.

Un evento promocional de FFXIII nos ha permitido luchar codo con codo con Lighting.

Una de las primeras cosas que nos llamarán la atención cuando empecemos a repartir tortazos es la “lentitud” del combate. En otros MMOs actuales el “turno” es prácticamente inexistente y entendemos el combate como “a tiempo real”. En FFXIV el combate es más pausado debido, sobretodo, a un Cooldown global de varios segundos al lanzar habilidades. Al principio se puede hacer muy pesado ya que no tienes apenas habilidades que lanzar ni tácticas que poner en marcha, sin embargo, según vas subiendo de nivel, puedes apreciar que lanzar una habilidad en un momento y no otra puede ser decisorio, precisamente por no haberla introducido a tiempo. La segunda cosa que nos llama la atención es que tiene un sistema de evasión de habilidades bastante extraño, comparandolo con el resto de juegos: Las habilidades enemigas nos hacen daño cuando terminan de conjurarse, no cuando se está haciendo la animación. ¿Qué significa esto? Para esquivar un ataque de area enemigo, tienes que apartarte antes de que desaparezca, pero luego puedes meterte de lleno cuando aparezca la súper bola de fuego del infierno de nivel 50. Es raro, pero responde a esa lentitud que mencionabamos antes, que permite que las técnicas y golpes sean bastante espectaculares. Hasta que te acostumbras y lo entiendes, te comes absolutamente todo lo que te lancen.

Ifrit en todo su explendor.

Ifrit en todo su explendor.

Entrando ya en el mazmorras, el juego dispone de un sistema de busqueda de equipo automática, llamado Duty Finder, con el que te busca gente y te mete en la mazmorra. De hecho, es la única forma de entrar en mazmorras ya que no puedes entrar “a pie” en ellas. Siempre con el Duty Finder. En las mazmorras y en las FATEs, entra en juego el sistema de sincronización de nivel que, como en Guild Wars 2, reduce nuestras estadísticas si asistimos a un evento o mazmorra muy por encima del nivel recomendado. Las mazmorras son bastante intensas y los bosses, en general, son todos bastante divertidos ya que requieren algo más que el típico “pon al bicho de espaldas y yastá”. Además de las mazmorras clásicas, existen los llamados Trials que son peleas directas contra un boss. El primero, así a nivel treinta y poco, es Ifrit.

Pulsa aquí para ver el streaming de una mazmorra.

Pulsa aquí para ver el streaming de una mazmorra.

Sin embargo, a los jugadores que no les guste hacer mazmorras o no encuentren gente para hacerlo, tendrán un problema muy grave ya que la historia principal te obliga a completar estas mazmorras y, si no lo haces, simplemente no puedes avanzar. La parte buena es que la misión principal te va enseñando todos los aspectos del juego y te da recompensas aunque, obviamente, puede suponer un freno muy grande a tu avance. En mi caso, estuve un par de días para matar a un jefe que con grupos aleatorios no fui capaz de derrotar… Pero para algo están los clanes, con ellos, Garuda cayó a la primera. Entiendo que este sistema pueda suponer que muchos jugadores abandonen el juego, ya que quedarse colgado por no ser capaz de cumplir una misión es muy agónico, sin embargo también sirve como estímulo para intentar mejorar el nivel de los juego y la paciencia, algo de lo que suelen adolecer bastante los jugadores del género MMORPG.

Las artesanias (crafting) y la recolección (gathering) son aspectos bastante profundos dentro del mundo de Final Fantasy XIV. Al ser clases diferentes, la recolección tiene habilidades para obtener objetos con más calidad y fallar menos al recolectar aunque, siendo sinceros, ha pecado un poco de simple ya que las zonas de recolección son cuatro menas que van reapareciendo tan pronto picas la anterior y subir niveles (sin Leves) es una excusa perfecta para ponerte a ver películas y series. Esto no ocurre con las artesanias ya que construir un objeto no es un proceso automático, es un proceso que vamos haciendo golpe a golpe y con el que le vamos, usando diferentes habilidades, mejorando la calidad. Es algo que no he probado mucho todavia, pero que probare en breve.

La interfaz cambia si jugamos con el mando en vez de con el teclado.

La interfaz cambia si jugamos con el mando en vez de con el teclado.

En lineas generales, Final Fantasy XIV es un juego bastante curioso que mezcla un ritmo lento de juego con todas las ventajas de los MMOs actuales. No es un juego en el que cueste subir de nivel, de hecho, ayer mismo llegué a nivel 50 de Paladín(de hecho podéis ver a mi personaje en la LodeStone), tras dos semanas de juego aunque me dedique también a explorar otras clases y profesiones. Ahora que he llegado al nivel máximo, en breve podré participar de las batallas grandes del juego, un contenido para ocho personas. Los grupos normales son de cuatro, un número algo reducido pero que funciona muy bien y ayuda a que cada miembro del grupo se pueda lucir un poco más. No puedo negar que, este juego, para muchos será un juego aburrido y sin mucho aliciente ya que no tiene raids grandes (hasta el 17 de diciembre), tiene pocas zonas y realmente no hay mucho que ver, sin embargo una de las grandes fortalezas del juego es su enorme potencial que crece gracias a un equipo de desarrollo que parece tener mucha ilusión con el proyecto que hace videos de más de dos horas para contar las novedades que traerá el juego. Por supuesto, es un juego proclive a referencias infinitas a otros juegos de Final Fantasy, como podéis leer en este artículo de GamesRadar. En breve han dicho que incluirán varios jobs más, el Golden Saucer y otras lindezas que hacen saltar al fan de Final Fantasy que llevo en mí. Aunque, al hacer una misión de nivel 20 te dan tu propio Chocobo que puedes bautizar… ¿Para que puedo querer más?

Además de montura, tu Chocobo es tu compañero de batalla. El mio lo he llamado Chocabit, ¡lo rompe mil!

Además de montura, tu Chocobo es tu compañero de batalla. El mio lo he llamado Chocabit, ¡lo rompe mil!

Y hasta aquí mi reseña de Final Fantasy XIV: A Realm Reborn. Si queréis saber más o lo que sea, solo tenéis que dejar un comentario y con gusto (y con teclado) os responderé.

¡Un saludo y hasta la próxima!

Anuncios

3 pensamientos en “Final Fantasy XIV : A Realm Reborn

  1. Pingback: Final Fantasy Mobius | Alter Gamer

  2. Pingback: Final Fantasy IV: The complete collection | Alter Gamer

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s