Castlevania: Lords of Shadows 2

Bienvenidos a una nueva entrada de Altergamer.

Hoy hablaremos del la última entrega de la saga de Castlevania: Lords of Shadows. Este lanzamiento no ha estado exento de cierto polémica como os he comentado en un post en que me serví de ese debate para hablaros de algunos fenómenos de la comunicación que se podían apreciar en Internet y, más concretamente, en nuestro hobby.

Castlevania: LoS2 nos sitúa al final de Mirror of Fate, Drácula está cansado y ansía la muerte verdadera, esa muerte que solo le puede llegar con el Cazavampiros, un arma que él mismo destruyó. La acción nos lleva a Londres a día de hoy. Drácula, decrépito y sin poderes, despierta y se encuentra con Zobek. A pesar de ser un antiguo enemigo, Zobek le pide ayuda a Drácula para impedir el despertar de Satán que pondría en peligro a ambos. De esta forma nace un dudoso pacto entre Drácula, que ayuda a Zobek a deshacerse de Satán, Y Zobek que posee lo único que Drácula anhela: El cazavampiros, la única cosa que puede hacerle tener un descanso eterno. Así, Drácula empieza una aventura para recuperar sus poderes y ha de luchar contra los sirvientes de Satán… y contra los propios sirvientes de Drácula.

El giro que le faltaba a Castlevania: Ser el p**o Drácula; el ser más poderoso de este universo.

El giro que le faltaba a Castlevania: Ser el p**o Drácula; el ser más poderoso de este universo.

En primer lugar, la historia tiene una complicación extra que interrumpe la acción constantemente: Castlevania. Aunque no se dice en ningún momento que el castillo es Castlevania, cualquier fan de la saga sabe que la materialización del poder de Drácula no es otra cosa que el castillo del caos, Castlevania. Además de la historia principal, Drácula viaja también a su propio castillo y, lejos de contar con ayuda o apoyo, todos sus esbirros intentan oponerse a Drácula ya que si su deseo es dejar de existir; Castlevania tampoco existirá. Ambas historias se van interrumpiendo de una manera abrupta, dándote siempre la sensación de que todas las tramas de la historia comienzan in media res, dándole al juego un estilo narrativo bastante fuerte aunque absolutamente inconsistente, algo que desconcierta y, en mi opinión, ofusca todos los intentos del título de tener una carga narrativa, algo que es obvio que intenta. Probablemente el mayor fallo argumental de la historia es que no termina de cohesionar prácticamente nada de todas las sub-tramas que arranca algo que, a todas luces, lo pretenden arreglar con DLCs, tal y como ocurrirá este 25 de marzo.

Innegablemente, el aspecto estético y gráfico son bastante espectaculares

Innegablemente, el aspecto estético y gráfico son bastante espectaculares

Sin embargo, hay muchos detalles del juego que le permiten achicar esta inconsistencia en la historia y me refiero, por supuesto a la mejora que ha recibido la saga en cuanto a combate: Drácula, además del tópico látigo, usa las armas que le caracterizan al final de Mirror of Fate es decir: La espada del vacio, con la que recuperaremos vida al golpear, y los puños del caos, que serán nuestra manera de romper escudos y barreras enemigas. Aunque su uso, al igual que el Lords of Shadows 1 esté restringido a unas barras de poder que rellenamos con orbres, el cambio de potencias y rangos que nos otorgan las distintas armas le dan mucho jugo al potencial de nuestro heroe. Quizás el fallo viene más de los enemigos que, además de aguantar más de dos palizas de una madre enfadada con una zapatilla, están más que de sobra por encima de Drácula: Cualquiera bloquea tus golpes más salvajes y prácticamente todo enemigo de gran tamaño tiene un ataque para expulsarte, lo que termina haciendo que las peleas vayan perdiendo intensidad a medida que el hastio de ser arrojado una y otra vez por la pantalla se apodera de las mecánicas de tus enemigos.

Lo que sí que triunfa en todos los casos es el poder visual del juego, tiene momentos realmente impresionantes a todos los niveles. En particular me refiero a un combate encima de un tren que, gracias a un habil cambio de cámara, se vuelve uno de esos momentos irremplazables. Otros momentos memorables también son ciertas alas de Castlevania aunque, por desgracia, los escenarios urbanos no son tan impactantes (Un escenario es tan parco que me trajo a la memoria el primer nivel de Nightmare Creatures 2). La banda sonora es puramente testimonial y solo aparece en momentos marcados como descubrimientos o peleas, algo en lo que se desmarca de la linea habitual de la saga y, en mi opinión, desmejora la experiencia del juego.

Por lo menos, este cabroncete no se entromete en el juego como en LoS1... que era para tirar la consola por la ventana.

Por lo menos, este cabroncete no se entromete en el juego como en LoS1… que era para tirar la consola por la ventana.

Si el juego se cortase en este punto del análisis, creo que tendríamos un producto mucho más sólido ,sin embargo, por alguna razón, se han liado a meterle mucho mucho más. En primer lugar y por votación popular, las horribles secciones de sigilo que, por si fuera poco, no son defendibles ni a nivel argumental. En su defensa diré que no son muchas y en general no muy difíciles,a excepción de una sección concreta en la que nos persigue una cabra gigante y que resulta totalmente desesperante. Luego, el juego tiene una multitud de minijuegos y puzzles que, al contario de lo que ocurría en LoS1, no vienen a cuento en absoluto aunque te los presentan de una manera muy casual: Esquivar señales en el techo de un tren, montar una historia de teatro o reconstruir un puzzle. Todos ellos son, a todas luces, insultantemente fáciles y se resuelven/completan en poco más de un minuto sin embargo resultan siempre un freno monumental a la acción, evitando que nos entre ese ritmo de peleas y combates que deberían marcar el juego.

¿Cuántas veces os pilló?

¿Cuántas veces os pilló?

Además de los continuos giros argumentales, cambios de lugar y los minijuegos, otro gran enemigo de la continuidad de la acción son los frecuentes cambios de mapa, con una disimulada zona de carga. Esto estructura ambas zonas (la realidad/Castlevania) en gigantescos bloques cerrados, algo que no le haría daño al título salvo por el hecho que pretende tener ese elemento de explocación rollo Metroidvania. El juego te anima a re-explorar las zonas del mapa para conseguir objetos y mejoras aunque volver a patearte ambas zonas es, más bien, poco reforzante.

Me entró la risa cuando lo vi por primera vez.

Me entró la risa cuando lo vi por primera vez.

En mi opinión ha sido un juego del que se esperaba muchísimo más de lo que ha sido y eso le ha pasado factura. Ni el ritmo del juego, que se ve constantemente saboteado por los frecuentes tiempos de carga, cambios abruptos (que no giros argumentales) en el escenario y estilo de juego además un sinfin de cosas que no vienen a cuento de nada y son solo una excusa para alargar el título, son los clavos que ni el caché de la saga ni la mejora del sistema de combate pueden eliminar. Por si fuera poco, el uso excesivo de referencias no muy lógicas en el universo Castlevania y un buen número de clichés (El momento: Clon malvado rollo “Elígeme a mi, ella es un robot asesino”…), se solapan con un juego que pretende abarcar mucho y no lo hace cohesionado los puntos si no que lo mezcla todo sin pudor. Con este artículo no os quiero desanimar a que no jugéis al juego, más bien todo lo contrario, probadlo (yo recomendaría el alquiler) y descubrid que impresión os causa a vosotros.

Hasta aquí mi opinión de Lords of Shadows 2. Os deseo una feliz semana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s