Bloodborne, la obra maestra de Hidetaka Miyazaki

Cuando creías que Dark Souls era lo mejor que había concebido la industria de los videojuegos en la última década y creías que no ibas a ver nada mejor… y tras el traspiés por la ausencia de Miyazaki (padre de los Souls) en su secuela Dark Souls 2 (cosa que se se hizo notar), tanto por el destartalado y poco coherente diseño del mundo, habiendo pasado por unos personajes poco inspirados y que se quedaba en un “Más de lo mismo, pero peor”. Hidetaka Miyazaki (padre de los Souls) volvió con más fuerza que nunca, con una IP exclusiva para PS4, que se ha erigido como el mejor exclusivo de la presente generación, me refiero a Bloodborne, un juego que rezuma de la frescura y una epicidad única, un juego que no solo devuelve lo que hizo grande al primer Dark Souls o Demon’s souls, sino que además no habiéndose conformado con eso, ha elevado el género “Souls” a un nuevo nivel.

Esta zona se conoce como el

Esta zona se la conoce como el “Sueño del Cazador”, una especie de nexo donde hacemos nuestras gestiones habituales propios de un RPG, tales como reparar nuestros equipamiento, incrustar runas, comprar objetos o subir nivel.

Bloodborne al contrario de lo que podían pensar muchos detractores de la saga con afirmaciones tan osadas como “más de lo mismo pero con ambientación gótica”, no saben lo equivocados que están. Sí en efecto, el nucleo jugable y su “esencia” permanecen inmutables en esta entrega. Pero tiene suficientes novedades como para considerarlo un juego a parte.

A continuación voy destacar las características que hacen grande Bloodborne y que en mi opinión supone una vuelta de tuerca a la fórmula “Souls” habitual.

UN SISTEMA DE COMBATE BASADO EN EL CUERPO A CUERPO, MÁS LIMITADO PERO MÁS EQUILIBRADO

El cambio más profundo que podemos encontrar en el juego es en lo que respecta al sistema de combate. En el que se simplifican algunas características, para poner énfasis en otras.

Aquí no hay clases, ni tipo de hechizos, ni tan siquiera debes preocuparte por la carga que puede asumir el personaje, y cuando subes de nivel no tienes dudas sobre el parámetro que debes subir. Puesto que solo hay 6  y están muy bien definidos. Básicamente nos encontramos con un sistema de evolución de personaje simplificado, que da una mayor prioridad al desarrollo del combate que a la gestión de inventario y equipo.

EL panel de estado se ha simplificado. Lo más llamativo es la pérdida del parámetro "Peso".

El panel de estado se ha simplificado y lo más llamativo es la pérdida del parámetro “Peso de equipo”. Eso significa que siempre seremos ligeros con independencia de lo que nos equipemos. 

Además en Bloodborne al contrario que Dark Souls, se prescinde del uso de escudos, Mejorado de armaduras, ascuas, arcos, el uso de “backstabs” (golpes por la espalda) y artificios varios. Y aunque ciertamente durante el juego contemos con algunos sortilegios y objetos con propiedades mágicas,  su uso es puramente anecdoticos, lo que da lugar a combates cuerpo a cuerpo más puros, igualados y por supuesto más emocionantes en su vertiente Online.

Si bien es cierto, que la ausencia de clases o su sistema de armas menos profundo hace que el juego no invite a crear, ni a experimentar con varios personajes como bien pasaba en los “Souls”. Bloodborne logra compensarlo con un desarrollo más directo, frenético y visceral, más cercano al género Hack’n Slash pero en un equilibrio perfecto en el cual su componente táctico, marca de la casa, no se ve perjudicado.

Los personajes y enemigos en Bloodborne son sustancialmente más altos y grandes que en Dark Souls y algunos cuentan con un diseño  bastante intimidatorio.

Los personajes y enemigos en Bloodborne son sustancialmente más detallados, altos y grandes que en Dark Souls y algunos cuentan con un diseño bastante intimidatorio.

Bloodborne al contrario que los Souls juega bajo el lema: “No hay mejor defensa, que un buen ataque.” Una prueba de ello es el “Regain System”, una novedad del juego que nos insta a atacar sin remisión y que consiste en que cuando un enemigo nos daña, en ese momento tenemos la oportunidad de recuperar parte de nuestra vitalidad si atacamos en los próximos (y pocos) segundos. Lejos queda el sistema defensivo de Dark Souls, donde lo habitual era parapetarse detrás del escudo y esperar el momento oportuno. Aquí debes moverte, esquivar, pegar, alejarte, avanzar, volver a pegar, no hay momento para relajarse.

Los combates son frenéticos y los enemigos cuentan con un diseño espectacular.

Los combates son frenéticos, la música de sobresaliente y el diseño de los enemigos finales espectacular.

En Bloodborne nuestro personaje va equipado con un arma de filo y un arma de fuego. El arma de filo, en nuestra mano derecha, representa básicamente nuestro poder ofensivo empleando las que se conocen  en el juego como “armas-truco”, pues cada arma del juego puede adquirir dos formas, siendo cada forma apropiada para determinados momentos, mientras que el arma de fuego, en la mano izquierda, representa nuestro poder defensivo-activo. Y aquí llega la magia de Bloodborne. Es decir, al no existir escudos, no tenemos ningún tipo de defensas pásivas, tanto es así que el juego incluso no nos da la posibilidad tan siquiera de mejorar las armaduras que encontremos durante el juego, esto quiere decir que en Bloodborne no podemos confiar en nuestras defensas pasivas, ni en la resistencia de nuestro cuerpo y equipo para aguantar las arremetidas de los enemigos, sino que toda defensa queda relegada a nuestra habilidad para esquivar los golpes o conseguir aturdir con éxito al enemigo con la pistola o el trabuco.

UNA AMBIENTACIÓN EXQUISITA, UN APARTADO ARTÍSTICO SOBERBIO

Cierto es que Bloodborne no es ningún portento técnico (tampoco lo fueron los “Souls”), técnicamente el juego es aceptable, y aunque el juego funciona a 1080p y 30fps “estables” (que no “rocosos”) podemos encontrar un par de momentos puntuales en los cuales la tasa de fps puede disminuir ligeramente (pero de manera muy puntual y solo en un par de ocasiones), sin embargo este pequeño traspiés técnico no empaña en absoluto el trabajo de Hidetaka Miyazaki. Pues From Software (como ya viene siendo habitual) siempre ha logrado suplir la debilidad técnica de sus motores gráficos con un apartado gráfico y artístico digno de admiración.

Bloodborne es un juego muy fotogénico y muchas veces nos quedaremos embelesados por la belleza oscura de sus escenarios.

En Bloodborne, en multitud de ocasiones nos quedamos embelesados ante la oscura belleza de sus escenarios.

Con Bloodborne, From Software ha subido un nuevo peldaño en cuanto diseño y ambientación se refiere. Ofreciendo un espectáculo artístico y visual arrebatador. Desde, la forma en como está representada la oscura Ciudad de Yharnam, la verticalidad de sus estructuras y edificaciones de diseño gótico repletos de adornos, estatuas y salientes o la coherencia con la que está conectadas todas y cada una de sus zonas, pasando por detalles como esa bella riela de luna llena que baña las húmedas calles de Yharnam, un diseño de enemigos realmente espeluznante o esa sangre y suciedad que impregna nuestros delicados y detallados ropajes tras acabar con ellos.

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Bloodborne es un juego extremadamente fotogénico y es capaz de dejarnos estampas tan sobrecogedoras como esta.

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Y en cuanto a nivel artístico y ambientación, es el más impactante de todas las obras de Hidetaka Miyazaki.

Mención aparte los efectos de sonido y la banda sonora, que no hacen más que enaltecer una ambientación de por sí sublime. La ambientación no es tan original como los Souls, pero la atmósfera de Bloodborne es más intensa y sabe despertar en los jugadores sensaciones propias de un juego de terror. A mi parecer, la estética de terror y pesadilla donde transcurre la acción de Bloodborne es muy idóneo para el concepto de Muerte de Miyazaki. Los enemigos parece que por primera vez se sienten cómodos en su entorno. A mi parecer todo resulta como más orgánico y natural.

El diseño arquitectónico de la Ciudad de Yharnam es para quitarse el sombrero.

El diseño arquitectónico de la Ciudad de Yharnam es para quitarse el sombrero.

Bloodborne tiene elementos propios de un Survival Horror, de hecho Bloodborne bebe muchísimo del terror cósmico de H.P Lovecraft, tanto en lo que se refiere a su argumento como al diseño de algunos de sus enemigos. Bloodborne es un juego que no da miedo al uso, pero tiene algunos momentos realmente perturbadores, que no voy a contar para no fastidiaros la sorpresa.

Explorar la ciudad de Yharnam es un placer para los sentidos.

Explorar la ciudad de Yharnam es un placer para los sentidos.

En cuanto a su argumento, como ya va siendo habitual en las obras de Miayazaki, no nos lo cuentan al uso, sino que formamos parte de la misma. De hecho,Bloodborne consta de una narrativa minimalista y errática, y sigue estando confeccionada como un rompecabezas como en los “souls”, donde debemos ser nosotros quienes debamos dilucidar su historia en base a lo poco que vemos, escuchamos y leemos. Un tipo de narrativa que invita a múltiples interpretaciones y conjeturas por parte de los usuarios. Hay quien puede pensar que el argumento de Bloodborne es debil, vago o simplemente no tiene historia. Cuando no es cierto, historia tiene y mucha (y bastante enrevesada, por cierto), la cosa es que nadie te la cuenta. Su peculiar forma argumental confiere al título un halo de misterio arrollador, que enaltece su atmósfera más si cabe.

EN CONCLUSION

Bloodborne es una experiencia sobrecogedora. A destacar los cambios en su sistema de combate, su faceta artística y su atmósfera opresora. 

Me gustaría comentaros que, quien no tenga membresía PLUS  o no disponga de internet, no os tenéis que preocupar, puesto que la experiencia en solitario en Bloodborne es incluso más satisfactoria que en Dark Souls. (Igual que decía que en Dark Souls era 50% el juego, 50% el Online. En Bloodborne es 80% el juego, 20% el online.)

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Bloodborne es un juego que sabe ser grotesco y sucio, a la vez que es capaz de mostrar elevados valores de belleza y majestuosidad que hacen de Bloodborne un juego “con clase”.

Bloodborne es un juego por el que realmente merece la pena la adquisición de PS4. Cierto es que su esperanza de vida es menor que en los “Souls”, pero durante 80-90 horas que tardas en completar la aventura, descubriendo sus secretos y explorando sus mazmorras, es capaz de transmitir sensaciones magníficas y únicas que hacen sentirte orgulloso de tener una PS4 y haber podido disfrutar del mejor juego exclusivo de nueva generación hasta la fecha.

Si os gustó Dark Souls, Bloodborne os va a encantar, garantizado !

Un saludo amigos y hasta el próximo post !

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3 pensamientos en “Bloodborne, la obra maestra de Hidetaka Miyazaki

    • Te pido disculpas. Ni me cosqué del detalle. Por desgracia no puedo editar el contenido porque ya no administro dicha página, pero estaré más al loro de las imágenes que pongo de cara a futuras críticas. Gracias !

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