The Order: 1886

¡Muy buenas amigos de Altergamer!

Hoy os quiero hablar de The Order 1886, un juego que llevo mucho tiempo queriendo probar ya que se erigió como un sólido estandarte de la potencia y calidad de los títulos de Playstation4. Cuando salió se armó un gran revuelo por dos cosas fundamentalmente: lo que dura el juego y… tetas. Sí, los medios especializados nos llenaros nuestras redes sociales con los polémicos pechos de una meretriz de Londres con titulares jugosísimos dignos del mejor creador de clickbait. Aunque esa es otra historia… Vamos a hablar de The Order:1886.

Londres, steampunk y una orden secreta que lucha contra fuerzas oscuras ¿Qué podría salir mal?

Londres, steampunk y una orden secreta que lucha contra fuerzas oscuras ¿Qué podría salir mal?

Nos encontramos a finales del siglo XIX en una Londres levemente steampunk que padece ciertos levantamientos de corte anarquista, presumiblemente como reacción a la segunda revolución industrial. Nuestro personaje forma parte de una organización secreta que desciende de las leyendas artúricas. La Orden es una línea de defensa invisible que mantiene a raya los peligros sobrenaturales, los hombres lobo, llamados “licanos”. Los miembros de la Orden llevan varios siglos de vida gracias a un agua negra que les permite regenerarse de las heridas y enfermedades. Nuestro héroe no tardará en ver que tras ese levantamiento anarquista hay algo mucho más siniestro.

Jugablemente, The Order es un shooter en tercera persona muy en la linea de Gears of War con ciertos toques de aventura y un escandaloso número de quick time events. A pesar de disponer de un armamento sencillamente genial, el juego no termina de afinarse del todo y proporciona una sensación bastante endeble en general. Los impactos de nuestras armas parecen hacer cosquillas en nuestro enemigos y el mejor ataque que tenemos es el cuerpo a cuerpo porque es brutal e imparable que descompensa totalmente los enfrentamientos. Tenemos también momentos de sigilo y algunos eventos de investigación pero son tan anecdóticos que solo llaman la atención por lo incómodos que son. La gota que colma el vaso es, sin duda, luchar contra los hombres lobo, enemigos jurados de nuestro héroe. Uno se esperaría algo interesante, grande con cierta estrategia ¿y qué nos encontramos? Qué o bien nos rompen el mando con quick time events o solucionamos un tiroteo pegando el culo a una pared y esperando a que vengan… Demasiado cutre para ser los grandes bosses del juego. Lo que sí es indiscutible es que a nivel visual es absolutamente sensacional y tiene un nivel de detalle que, ciertamente, no suele verse. ¿Es ese su único punto fuerte? La historia probablemente sea un gran pilar podríamos pensar… sin embargo, no podríamos estar más equivocados.

El argumento de The Order pinta muy bien pero la trama está lamentablemente mal llevada. Tan pronto pulsamos el botón de start para empezar la aventura, nos destrozan el giro argumental con una introducción in media res por lo que estaremos como cinco horas de gameplay esperando a que se nos traicione. No seguir con la estructura argumental clásica tiene sus riesgos y The Order es un ejemplo perfecto de lo que no se debe hacer para contar una historia. Por si fuera poco, la trama es una serie de catastróficos clichés y de conceptos que, al finalizar la historia, quedan amputados dando sensación de que hemos asistido a un brainstroming sin depurar. Confieso que, si no fuera por el poco tiempo que tengo, hubiera añadido un título más a mi colección de videos de “ya he aguantado bastante” sección en la que despedazo un juego y que solo lo he hecho con una saga hasta el momento. No soy del tipo de gente que miente así que os lo diré sin más: El final de la historia, tras los créditos, es el mayor insulto a un guión que he visto en años, sin spoilers os diré: “Go rogue and be the F****** Batman”. Catastrófico.

El tema en el que sí defenderé a The Order:1886 es respecto a su duración. Se montó un alboroto monumental cuando los primeros gameplays desvelaron que el título dura poco más de seis horas, a mi concretamente me duro seis horas y cuarto jugando tranquilo. Pero, ¿Es eso malo? Realmente no. Un gran padre del género: Doom , se puede acabar, sin ser un gran maestro, en menos de cinco horas mientras que Gears of War fácimente se puede hacer en menos de ocho horas. Desde hace unos años que he dejado de valorar los títulos por su duración ya que, como podéis comprobar en mi canal de youtube, con cierta táctica y paciencia, uno puede pasarse un juego del tirón porque, salvo ciertos géneros, los juegos no suelen ser largos. El problema de The Order no es tanto su duración si no, su rejugabilidad. The Order no ofrece ningún tipo de multijugador, ni si quiera un cooperativo en su campaña que le ofrece cierta chicha. Su historia, para mi, impide que quiera jugar una segunda vez y los niveles de dificultad per se no me parecen un incentivo… Incluso si eres un caza-logros, cuentan que el platino es factible en un primer gameplay. Admito que es un juego redondo para un alquiler de fin de semana pero un lastre para ser un título que valió 60€ (si no más) y que llegó a venir en pack con la consola.

Para terminar solo puedo decir que The Order:1886 se nota que ocurre en Londres: Es todo humo.

Espero haberos entretenido los ojos unos minutos con una serie letras puestas una detrás de otra. Hasta el próximo post y feliz fin de semana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s