Saga Doom

¡Muy buenas amigos de Altergamer!

Estas últimas semanas he estado absorto con la nueva entrega de Doom y me he percatado de que no tengo ninguna entrada hablando de de esta saga y, teniendo en cuenta la gigantesca importancia que ha tenido en el mundo de los videojuegos, me parece importante hacer, no solo una entrada, si no todo un homenaje a la trayectoria de Doom.

Como todo sabemos, Doom no fue el primer shooter en primera persona en aparecer en el mercado pero sí fue el que instauró y popularizó el género. Si leéis en la wikipedia la entrada sobre juegos de acción en primera persona veréis que se nombran otros títulos anteriores pero, salvo Wolfenstein, son títulos que no trascendieron en el género por no ser capaces de sentar unas bases, cosa que sí hizo el clásico de ID. De hecho, no sé si os sucedió a vosotros también, hubo una época en los que los juegos de tiros en primera persona no eran FPS (First Person Shooters) eran juegos “tipo Doom”. Vamos a hacer un repaso a los títulos centrales de la saga.

 

Doom

Una carátula fiel a lo que es el juego

Una carátula fiel a lo que es el juego

En 1993 nació este gran título y empezamos a verlo poco más tarde en España en multitud de Cds de shareware que incluían el primer episodio del juego “Knee-Deep in the dead”. Nada más arrancar el juego ya veíamos que Wolfenstein se había quedado atrás con aquellos mapas laberínticos que poco sugerían el estar en instalaciones del régimen nazi a excepción por su decoración. Doom tenia instalaciones, ventanas al exterior, escaleras… Con una variedad de texturas alucinante que nos permitía llenar de plomo a monstruos en ambientes radicalmente distintos, desde instalaciones nucleares, almacenes llenos de cajas, hasta castillos infernales. Sin embargo el ambiente no es lo único donde Doom impuso nuevas cotas en cuanto a shooters en primera persona, el armamento y el bestiario nada tienen que ver con su antecesor, por no mencionar la cantidad de artimañas que el juego puede poner en movimiento gracias a la versatilidad de su motor: ascensores, puertas trampa, suelos radioactivos, techos que aplastan…

Con la excepción de tres monstruos del juego, todos los demás enemigos nos atacan cuerpo a cuerpo o nos lanzan bolas de energía que podemos evadir, algo que no se destilaba en la época e impuso un estilo nuevo de juego: El strafe. Con este movimiento lateral se pone el primer ladrillo para entender el shooter como lo jugamos hoy en día. No es que Wolfenstein no tuviera strafe, pero al no poder evadir o no tener la sensación de evasión como en Doom, da la impresión de que no es más que una ayuda para apuntar.

Un final de episodio muy digno.

Un final de episodio muy digno.

El armamento de este juego también establece las bases respecto a cualquier otro juego de la época. En primer lugar, como la munición de las armas no es para todas la misma, debemos economizar la munición de nuestras armas más potentes para monstruos realmente complicados o momentos de extrema necesidad haciendo que muchas veces nos lancemos contra enemigos muy fuertes con armas bastante menos efectivas. Por supuesto, si nos quedamos sin munición siempre podemos sacar ese instrumento mágico que es la motosierra, algo que siempre saca el lado psicópata de cualquier jugador. Nosotros vamos muy bien armados pero es absolutamente necesario para enfrentarnos a los demonios que se nos van a poner por delante.

El juego original cuenta con tres episodios y cada episodio cuenta con ocho o nueve niveles. Para completar el título salió, años más tarde, una expansión The Ultimate Doom que incluía un cuarto episodio aunque no contaba con contenido extra más allá de los mapas adicionales.

Satisfacción en su máxima expresión

Satisfacción en su máxima expresión

Sin embargo, Doom no es solo un juego espectacular, gracias a lo editable que es, se sigue creando contenido para él incluso a día de hoy. Editores de niveles, de sprites, lógicos… Con Doom podemos crear prácticamente lo que se nos ocurra. Tengo un recuerdo muy vívido de mi hermano creando niveles y haciendo que si le disparabas a los cadáveres que colgaban de las paredes, se convirtieran en charcos de sangre… Sí es una tontería pero desde luego con la edad que tenía por aquel entonces, era bastante impresionante.

Todo lo anteriormente dicho hace que Doom sea un título espectacular, sin duda, pero lo más importante es que Doom tiene soporte para multijugador, via modem o por cable serie. Yo tuve la suerte de disponer de dos ordenadores y un cable null… No puedo narraros la cantidad de tardes que eché jugando con mi padre. Con recuerdos como estos, es normal tener a este juego en un pedestal. Por ello hace un par de años me lo pasé en directo y del tirón para disfrute de quien lo vieran pero no de quien lo oiga ya que en el directo me reuní de un buen número de amigos y el resultado es lo que podéis apreciar a continuación:

 

Doom 2: Hell on Earth

Si juegas en cooperativo y pones Ultraviolencia de dificultad, esta carátula también es muy fiel: Hay muchísimos ciberdemons!

Si juegas en cooperativo y pones Ultraviolencia de dificultad, esta carátula también es muy fiel: Hay muchísimos ciberdemons!

No tardó mucho en llegar la segunda parte de Doom, viendo el increíble éxito de la primera parte. Y nos trajo exactamente lo que pedía, más y mejor. Sin embargo, Doom2 siempre fue, en mi opinión, una expansión excepcional de Doom y no una segunda parte per se. Doom2 es Doom1 con mapas nuevos, un arma nueva y un número impresionante de nuevos enemigos.

Abandona el modelo de episodios y nos suelta los 30 mapas de Doom2 del tirón y, lo peor de todo en mi opinión, sin un mapa que nos vaya mostrando el recorrido de nuestra matanza indiscriminada. Es un detalle tonto pero le da cierta conexión a los mapas y nos muestra un objetivo más que el matar por matar.

Pero solo hasta aquí llegan las quejas: Todo Doom2 es glorioso. Los nuevos demonios son espectaculares y ofrecen un nuevo nivel de desafío sin convertir el juego en algo imposible aunque sí que, por primera vez, nos vemos obligados a elegir objetivos prioritarios, monstruos que si no matamos “pronto” la partida se nos puede ir de madre: Los invocadores y los creadores de calaveras. Para acabar con estos nuevos monstruos tenemos una nueva herramienta: la escopeta de dos cañones. Un disparo a bocajarro de este invento es suficiente para hacer tambalear a cualquier cosa que se mueva y, además, lo satisfactorio que resulta la animación de recarga del arma. A pesar de ser un arma nueva es fácil que se convierta en una de las favoritas de todos.

Satisfacción máxima x 2

Satisfacción máxima x 2

Por si alguien pudiera pensar que Doom2 es fácil, salió dos expansiones Master Levels y Final Doom. Yo solo he probado en profundidad esta última y se divide en dos episodios independientes: TNT y Plutonia siendo esta última la más difícil de todas. Todo este contenido adicional solo son mapas nuevos.

Exageración - Nivel : Doom 2

Exageración – Nivel : Doom 2

También Doom2 fue mi objetivo cuando hacía directos en Twitch, sin embargo la primera vez que lo intenté en plan legit, es decir con el juego original y con teclado, no superé más allá del nivel catorce. Como venganza, reuní un grupo de mercenarios y, con el mod de Brutal Doom, nos hicimos el juego del tirón, algo que podéis ver aquí:

 

Doom 3

Doom3 quiere dar más miedo que otra cosa

Doom3 quiere dar más miedo que otra cosa

En 2004, once años después de que saliera el Doom original, nos llegó este Doom3 que, como podéis imaginar, prometía encender una vez más los fuegos del infierno. Doom3 es un acercamiento muy diferente a los Doom convencionales ya que intenta seguir la estela de Half Life y dota al título de un gran componente narrativo, perfectamente doblado al castellano y nos sitúa en Marte mientras un experimento extraño sale mal y hace que aparezcan monstruos en nuestra realidad.

Niños mosca que se te lanzan a la cara... Si luego dirán que la culpa es de los padres que...

Niños mosca que se te lanzan a la cara… Si luego dirán que la culpa es de los padres que…

No puedo hacer una valoración única del título ya que jugué a dos versiones diferentes: la original y la reedición de 2012, la BFG Edition. Mis impresiones tras acabarme la versión original de Doom3 fueron muy negativas, me pareció un juego realmente pobre, que no había sabido aprovechar el nombre que tenía y que en vez de ofrecernos adrenalina y tensión solo era tedio y oscuridad con un montón de trampas que provocaran que nos atacasen constantemente por la espalda. La cosa cambió cuando hace un año y medio me propusieron jugar a la versión BFG. En primer lugar, se arregló el problema de las luces, dotando a algunas de nuestras armas con linterna. Puede parecer algo muy nimio pero solo ese cambio es suficiente para eliminar ese componente survival y devolvernos la posibilidad de desatar nuestro odio por el mapa sin tanto problema.

Quizás, aunque es un juego muy correcto, esa nueva adaptación de todo lo que es Doom a un rollo más futurista no me termina de convencer, además que aunque mantienen a un gran número de monstruos, les cambian el skin y, en parte, les quita la gracia de ver a los viejos conocidos. Igualmente, es un juego muy divertido que brilla sobretodo por algunos momentos muy bien medidos en los que se nos pone bastante a prueba. Quizás gracias a esos momentos tan buenos, vemos otros momentos que, en mi opinión, no son tan buenos debido a tener que estar buscando un código numérico en documentos y en grabaciones de audio, algo que me rompe mucho el ritmo.

No tan satisfactorio

No tan satisfactorio

Los episodios extra que están incluidos en la BFG Edition son mucho menos argumentales y bastante más centrados en la acción y ofrecen una experiencia bastante intensa aunque en ambos casos son campañas bastante más cortas que la original de Doom3. Con la edición BFG, Doom3 es un gran juego aunque yo lo considero el título más flojo de la saga sin embargo, viendo la intensidad del resto, tampoco es decir algo realmente malo. Yo, a pesar de que ya está fuera de este homenaje, en vez de Doom3 recomendaría Quake4, un título que, en mi opinión, viene a ser muy similar y ofrece más acción.
Podéis disfrutar de la aventura de Doom3 en este directo que hice hace tiempo:

 

Doom 4

Si en el Doom3 nos ponían la carátula de un demonio para asustar, ahora nos ponen la cosa que más miedo da: Nosotros.

Si en el Doom3 nos ponían la carátula de un demonio para asustar, ahora nos ponen la cosa que más miedo da: Nosotros.

Hace un año, en el E3 de 2015 se nos mostró este nuevo Doom de la mano de Bethesda. El trailer fue apoteósico y desde ese momento tuve unas enormes ganas de jugar. Hace no mucho cayó en mis manos y me dispuse a disfrutar el juego sin saber muy bien que esperar de él. Nuestra historia comienza cuando se abre el sarcófago en el que nos han encerrado y, como siempre, aparecemos en el peor momento: Todo lleno de demonios debido a que las cosas no han ido bien del todo. Nuestro héroe no es un gran filósofo pero sí que está realmente enfadado algo que demuestra con los ataques tipo fatality que tiene ahora.

Quizás esta sea la novedad jugable más notoria de este nuevo Doom. Cuando a nuestros enemigos les queda poca vida, se iluminan en azul para indicarnos que podemos hacerles un remate y, según desde que posición se lo hagamos, le reventamos de una u otra forma. Al hacer esto, el enemigo suelta algún botiquín. Es posible que, desde fuera, de la sensación de ser algo que pausa la acción, sin embargo, cuando ya estás metido de lleno en el título y los tiroteos empiezan a ser tan duros como largos, acercarte a ese barón del infierno y destrozarle la cabeza con su propio cuerno es tanto un momento de alivió mental como de gran satisfacción al más puro estilo “muere hijodeptua”.

¡Despedazar cosas!

¡Despedazar cosas!

Me gusta pensar que Doom redefinió los juegos de acción en los años noventa y este Doom4 viene a volver a poner el listo muy alto en un género bastante estancado. En primer lugar, la acción, desde el primer tiroteo, se vuelve frenética hasta la locura ya que el juego te exige mucho movimiento para esquivar todo lo que te están lanzando constantemente además integra cierta parte de PainKiller o de Serious Sam, con esas habitaciones que no podremos abandonar hasta exterminar todo bicho viviente. Como ya es habitual en en el género, disponemos de cierta progresión de personaje, ya que podremos mejorar ciertos aspectos de nuestra armadura y mejorar los mods que le instalamos a las armas y que cambian en cierta medida su comportamiento. Estos mods, que existen dos por arma, son intercambiables en cualquier momento y ofrecen un modo extra para usar el arma. ¿Una escopeta que dispara una ráfaga concentrada o balas explosivas? Las modificaciones del arma ofrecen un modo de disparo secundario que ofrece mucha versatilidad en combate y, si aprendemos a jugar bien estos disparos secundarios, podemos sacarle muchísimo más partido a nuestra arma favorita. También podemos mejorar a nuestro protagonista completando unos desafíos ocultos que nos otorgan mejoras especiales y nos permiten elegir tres ellas por lo que empezamos a tener como un sentido de build de personaje ya que estas runas se asocian bien con los mods de armas y podemos establecer configuraciones más defensivas u ofensivas según nos convenga.

En combate hay que tomar buenas decisiones... El lanzacohetes suele ser siempre una buena idea.

En combate hay que tomar buenas decisiones… El lanzacohetes suele ser siempre una buena idea.

Todo lo anteriormente escrito establece que tenemos que tener una estrategia y eso es solo la punta del iceberg ya que en Doom, aunque de una manera tosca y primitiva, se hace sentir una sinergia en cuanto a nuestros recursos ya que los exterminios nos dan vida, la motosierra convierte en piñatas de munición a los enemigos aunque nos cuesta gasolina…Toda esta gestión de salud/armadura/munición debemos integrarla automáticamente en nuestro juego o en breve nos sentiremos desbordados pero ocurre de una manera natural y no de una manera abrupta que nos expulse del juego: ocurre porque tienes que jugar de esa manera para estar al nivel de exigencia de la acción.

La historia, aunque no es su punto fuerte está guiada exactamente como uno querría para un título de adrenalina y tiene los puntos justos para ser una referencia perfecta a lo que todos esperamos a un título con el nombre de Doom. En ese aspecto la campaña es realmente sensacional y ofrece una aventura que cualquiera pueda disfrutar sin mucho miramiento pero con esos toques que un buen fan de Doom sabe identificar.

Un detalle gracioso que está en el juego pero del que no encontré foto ilustrativa es que puedes poner el arma en el centro de la pantalla para hacer más efecto Doom clásico. Unas risas.

Un detalle gracioso que está en el juego pero del que no encontré foto ilustrativa es que puedes poner el arma en el centro de la pantalla para hacer más efecto Doom clásico. Unas risas.

Doom4 es pura visceralidad, no es un juego sesudo para pensar cada uno de nuestros movimientos, es un juego salvaje que te obliga a ir al límite. Ciertamente tiene momentos en los que más que Doom, debemos traer a la memoria esos tiroteos frenéticos de Quake 3 Arena incluso con esas rampas y saltos a través del terreno.

Por si fuera poco, cuenta con un creador de mapas muy potente que promete muchísimas horas y que, según he leído, permite crear hasta modos de juego nuevo. Este creador el SnapMap, es un añadido imprescindible para que esta cuarta entrega sea tan legendaria como la primera ya que en Doom3, se olvidaron que lo que hizo realmente grande el juego, no fue solo lo bueno que era, si no lo modeable que resulta, convirtiéndolo no solo en un juego, si no en un juguete en manos de una comunidad llena de creatividad, esfuerzo y buenas ideas.

Para hacer pleno, he querido también grabar mi partida de este Doom4 y así tener el logro de “completista de sagas”. Lo sé…

Y hasta aquí este repaso personal de esta saga tan especial. Estoy seguro que si buscáis un buen shooter en primera persona para satisfacer vuestras ansias de sangre, nunca os equivocaréis eligiendo un Doom.

Hasta el próximo post, disfrutad a tope de nuestro hobby mientras tanto.