Final Fantasy IV: The complete collection

¡Muy buenas amigos de Altergamer!

Yo me imagino que todos y cada uno de nosotros tiene un recuerdo especial por nuestro primer Final Fantasy. Quizás por eso este viaje que es el IV (Final Fantasy II en EEUU), me apetece hacerlo de vez en cuando y, esta vez, he querido compartirlo con vosotros a través de este blog de videojuegos.

No suelo hacer hincapié en este tipo de cosas pero... ¿No os da la sensación de que Cecil lleva los labios pintados?

No suelo hacer hincapié en este tipo de cosas pero… ¿No os da la sensación de que Cecil lleva los labios pintados?

Empezamos la historia siendo capitanes de una división de élite del ejercito de Baron. Nuestro cometido hasta la fecha ha sido el de ir a los diversos templos y robar los cristales de la tierra matando a quien se pusiera frente a nosotros. Cecil, nuestro héroe, a pesar de ser un caballero oscuro, empieza a considerar que lo que está haciendo no es para proteger a sus ciudadanos y por ello cuestiona al rey. Lejos de ser el hombre afable que era, el rey parece poseído por el poder de los cristales y por ello degrada a Cecil a pesar de que Kain, el mejor amigo del caballero oscuro, intenta defenderle. Ambos son encargados con la misión de llevar un extraño objeto a un pueblo de magos, Mist, no muy lejos de ahí y… (Introducir frase de siempre en todo RPG que se precie): Sin saber que sus pasos iniciarían unos eventos que cambiarían su mundo, para siempre.

Final Fantasy IV es una montaña rusa emocional llena de traiciones, situaciones desesperadas, monstruos e una innumerable cantidad de giros argumentales que sitúan este FF dentro de uno de los más intensos entre los que yo haya jugado. Ciertamente, a muchos niveles el argumento podría considerarse hasta pueril si nos ponemos técnicos en temas políticos pero es un viaje más visceral desde la perspectiva de un héroe que tiene que sacrificar todo, incluso su esencia, para encontrar un futuro para él, sus compañeros y, en última instancia, el mundo entero.

Si bien la historia es memorable, el sistema de juego está muy obsoleto: Unos combates desproporcionados y asimétricos, monstruos aleatorios que te pueden ponen en jaque, un sistema de navegación tosco y un inventario limitado que molesta más que ayuda. Francamente, los combates del juego son muy satisfactorios hasta la parte final del juego, donde hay un salto de nivel que provoca que muchos enemigos normales supongan un reto más allá de lo lógico, para culminar en un boss final que es, poco más o menos, una prueba del nivel de personaje con el que llegas ahí. Hasta ese punto, los enemigos y los bosses nos supondrán un reto pero más bien de tipo intelectual de “saber qué hace el enemigo y como contrarrestarlo”. Indescriptible el momento en el que te das cuenta qué para matar a ese bicho que te está barriendo solo tienes que lanzar un hechizo concreto y ¡Pum! Esto, en los Final Fantasy actuales no es tan común aunque sería una barbaridad que pasase en el Final Fantasy XIV y desde luego no ocurre en el Final Fantasy XII.

Otro defecto del que peca bastante el juego es de la enorme rotación de personajes que efectúa el juego, lo que dificulta el hecho de tener sesiones de grind realmente efectivas ya que casi ninguno de los personajes iniciales acaba en el grupo que juega desde la mitad a final de juego. Esto supone un problema brutal para enfrentarnos al malo final, si no queremos pasarnos unas cuantas horas matando enemigos, simplemente, para subir de nivel. Viajar por el mundo es, al principio, algo muy extraño ya que se nos da un buen número de medios de transporte y, sin conocer el mapa, puede costar un poco orientarse… hasta que te des cuenta de que ver el mapa del mundo es un hechizo de un mago blanco.

Sin embargo, este post no es solo sobre FFIV, si no sobre esa versión de PSP que incluye dos episodios extra del capitulo de Cecil, narrándonos los evento que ocurren tras el juego.Además de tener un redibujado de los sprites y los efectos, para hacerlos más dignos de la portatil de Sony, podemos escuchar la banda sonora del título original o las versiones remasterizadas. Tengo que reconocer que los episodios extra, los After Years no son de mi agrado y, por alguna razón, me descolocan mucho. Admito que nunca he disfrutado ni uno solo de los After Years que he jugado en diversos juegos quizás porque es añadirle un episodio a algo que termina muy arriba, haciendo que solo sea realmente necesario para aquellos que empatizan de manera muy directa con los protagonistas de la historia. He intentado entrar en los capítulos extra de este FFIVCC y me ha sido imposible poder disfrutarlos. Obviamente es un gusto totalmente personal y, probablemente, si cualquier otro se pone a jugarlo lo disfrute sin problemas. Por último, pero no menos importante, creo que esta es la mejor versión que se puede jugar porque la de Nintendo DS tiene los gráficos en 3D. Yo creo que esto se explica solo con la siguiente formula: If RPG.Classic= True Then 2D > 3D ¿Sí o qué?

Y esto es lo que quería compartir sobre FFIV, un juego realmente memorable cuyos giros argumentales disparatados y una gran de escenas de corte anime sobre la amistad y el compromiso son dignos de elogio aunque por desgracia, la jugabilidad ha envejecido muy mal y eso, a jugadores acostumbrados al paradigma jugable de hoy en día, puede ocasionar cierta frustración.

Espero que os haya entretenido a la vista durante unos minutos. Hasta el próximo post.

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